Todos nuestros panes son buenos para una dieta. El que sea equilibrada o no, depende de la correcta
proporción de todos los alimentos que debe contener, tanto de pan como de verduras, frutas, pescado,
carnes, lácteos, etc.
Aunque existe la creencia de que el pan engorda, numerosas investigaciones científicas han demostrado
que los hidratos de carbono (entre ellos el pan) juegan en la dieta un papel muy beneficioso para la
prevención y tratamiento de la obesidad. En el estudio C.A.R.M.E.N. se investigó los efectos de una
reducción en la dieta del 10% de energía procedente de la grasa, con un incremento simultáneo de este
mismo 10% de energía a partir de los hidratos de carbono complejos, entre ellos el pan. El Estudio
C.A.R.M.E.N. demostró, que las personas pueden controlar su peso sencillamente disminuyendo la ingesta
de grasas y aumentando la de hidratos de carbono, ingiriendo el mismo número de calorías.
En la pirámide nutricional, la base está compuesta por los productos elaborados a partir de semillas de
cereales como el pan, las pastas y los cereales de desayuno. Este grupo de alimentos se considera básico
y se recomienda un consumo más elevado que los restantes grupos (3-5 raciones frente a 2-3 raciones del
resto de grupos). Ello es debido a que son la principal fuente de hidratos de carbono y, según las
recomendaciones internacionales, al menos la mitad de las calorías de tu dieta deben de provenir de esta fuente.
En la pirámide nutricional, la base está compuesta por los productos elaborados a partir de semillas de
cereales como el pan, las pastas y los cereales de desayuno. Este grupo de alimentos se considera básico
y se recomienda un consumo más elevado que los restantes grupos (3-5 raciones frente a 2-3 raciones del
resto de grupos). Ello es debido a que son la principal fuente de hidratos de carbono y, según las
recomendaciones internacionales, al menos la mitad de las calorías de tu dieta deben de provenir de esta fuente.
El calcio en forma de fosfatos cálcicos es el componente principal de los huesos. Éstos están en permanente
proceso de formación y destrucción, por lo que la presencia de calcio en la dieta es imprescindible. En los
niños domina la fase de formación (los huesos absorben un % superior del calcio de la dieta y se construye
el esqueleto). En la vejez domina más la fase de destrucción (se absorbe menor % de calcio y los huesos
pierden peso). También es importante para el sistema nervioso, la contracción muscular y la coagulación
sanguínea. El fósforo, presente de forma natural en el trigo, es necesario para reforzar la acción del
calcio con el que está presente en los huesos y además juega un papel muy importante en múltiples
reacciones químicas en el organismo. Interviene en el proceso de absorción del calcio, por lo que es muy
importante la relación Calcio/ Fósforo en la dieta. Se recomienda que esta relación sea 1:1.
El pan es un alimento rico en hidratos de carbono. Determinados diabéticos pueden tomar productos de
panificación, pero nuestra recomendación es seguir estrictamente las recomendaciones del médico. De nuestra
variada gama de panes, el pan Inglés de Semilla de Oro podría ser el más adecuado por su bajo contenido en
azúcar, en todo caso en la mayoría de nuestros productos incluimos la tabla nutricional para que cada
persona pueda hacerse su dieta personalizada.
Todos nuestros productos de pan contienen muy poca grasa. Dicha grasa es siempre aceite vegetal, sobre
todo aceite de oliva o de girasol. Puedes consultar en la ficha nutritiva que encontrarás en el dorso de
los envoltorios la cantidad de nutrientes de cada producto en concreto.